TALLER DE IDEAS

TALLER DE IDEAS
amar a tu niño interno

martes, 14 de febrero de 2012

Amo o dependo...



A propósito del día del cariño.
Vivir sin pareja no es nada sencillo para las personas que padecen dependencia emocional, un trastorno de la personalidad que se caracteriza por la necesidad excesiva de afecto y el temor a la soledad. Son precisamente estos rasgos los que impiden que los dependientes emocionales mantengan relaciones positivas y duraderas, por lo que repiten constantemente el mismo patrón en su historial amoroso. 
La vida es suficientemente difícil y el dependiente le resulta imposible construir y sobrevivir en un lugar tan hostil para la vida sin compañía.

Nuevamente es un desborde del instinto.

Lo que caracteriza a los dependientes emocionales es el temor a la soledad, ya que solos se encuentran vacíos e incompletos. “Esa intolerancia a la soledad es una constante en este tipo de trastorno. Los afectados son muy susceptibles al aislamiento y a la sensación de abandono debido a la falta de autoestima y a la carencia afectiva”, principalmente en enfermos alcohólicos y adicciones diversas.

La necesidad excesiva de amor sobre la que se cimenta este trastorno hace que los dependientes se las ingenien para evitar la soledad. Por ello siempre tienen una pareja y, cuando ésta falla, establecen una relación inmediatamente después de otra. “En una relación normal, tras la ruptura suele darse un periodo de duelo en el que rara vez se desea establecer una nueva relación”, .

Los dependientes emocionales suelen ser personas con muy baja autoestima, tendencia al nerviosismo y a la depresión. Además, cuentan con una historia de carencias afectivas desde la infancia, crónicas y sostenidas en el tiempo, aunque no es necesario que se den situaciones de maltrato infantil o negligencias graves. No obstante, a pesar de estos rasgos los dependientes emocionales son autónomos e independientes. “Están acostumbrados a apañárselas solos, ya que la sensación de abandono y desprotección les ha hecho ser muy independientes y capaces a la hora de desenvolverse en la vida cotidiana”.

Aun así, tienden a mantener relaciones muy desequilibradas, ya que adoptan actitudes de sumisión, idealizan a sus compañeros y se subordinan a las necesidades del otro. Generalmente la pareja suele verse agobiada por el excesivo control y celo del dependiente, que por temor a un abandono suele buscar un acceso constante a la otra persona.

Este trastorno hace que la pareja sea el centro de la existencia del dependiente, de manera que sus problemas, gustos e inquietudes pasan a un segundo plano. “Por ello descuidan desde su apariencia hasta a sus propios hijos. Las amistades y la familia dejan de existir, lo que lleva al deterioro de las relaciones sociales e incluso a problemas laborales. Siempre están temiendo el abandono y se obsesionan con la idea de ruptura”.

Complemento ideal

Sin embargo, los dependientes a veces encuentran su complemento ideal. “Son muy hábiles a la hora de encontrar pareja y buscan personas inaccesibles, a las que idealizan fácilmente, con una gran seguridad en sí mismas y un ego muy fuerte que es alimentado por el dependiente emocional. También son individuos a los que les gusta tener al dependiente como un satélite a su alrededor y no suelen proporcionar mucho cariño, algo a lo que los dependientes ya están muy acostumbrados, por lo que es un terreno en el que se mueven con facilidad".

Buscan este tipo de pareja casi sin poder evitarlo, repitiendo siempre el mismo patrón en sus relaciones a sabiendas de que están abocadas al desequilibrio o al fracaso”.

Otra característica de este trastorno es que el dependiente emocional persiste en su intención de encontrar una pareja e intenta solucionar el problema. En vez de desistir o desarrollar otro tipo de conductas, como hostilidad hacia el entorno, “continúa en la búsqueda del otro y mantiene el deseo de terminar con esa carencia afectiva”.

Normalmente los afectados llegan a la consulta del especialista tras una ruptura no deseada y presentan cuadros de ansiedad y drepresión. El tratamiento de la dependencia emocional pasa por explorar y mejorar las áreas más relevantes del sujeto: la psicodinámica, la interpersonal y la afectiva.

en alguna medida todos tenemos ese padecimiento, creo que debemos tomar conciencia que jamas estamos solos. Colectiva mente la humanidad entera busca respuesta incluso en los ovnis buscando vida extraterrestre pues les aterra la idea de encontrarse solos en el universo. 

personalmente en mi vida me di cuenta que nadie me pertenece que viajo solo por el mundo aunque me duela.  Intento que Dios sea conmigo. el poner mi vida al cuidado de otros me desilusiona pues yo mismo soy parte de esa desilucion. espero pronto aprender el verdadero significado de vivir en pareja y poder tener una princesa con la que pueda ver para el mismo lado sin pasado, sin dependencias, sin egoísmo, sin rencor pero por sobretodo sin esperar  nada.  dejo pues a criterio de ustedes este tema Amo o dependo... 
concluye Román.

No hay comentarios:

Publicar un comentario